martes, 28 de junio de 2011

No quiero que un pantalón me juzgue

Hoy no pude hacer el martes mudo. Hace días que llevo rumiando una idea y hoy, por un link que montó Violeta en FB no me puedo quedar callada.

Quiero hablar de la ropa, la ropa que compramos en los grandes almacenes por departamento o en los almfacenes de ropa de "marca". Primero que todo cuando me piden por un pantalón o una blusa de $80.000 a $200.000 (entre 40 y 110 us) me siento robada, ya que la gran mayoría de la ropa que compramos es fruto de la explotación (casi siempre de mujeres). Igual que con la industria del calzado, el precio final de venta es normalmente un 500% más de lo que vale producir la prenda; claro que si son producidas en India o China el precio podrá ser hasta de 1000% más del costo de producción.Otra cosa es que socialmente hablando, una persona parece que vale más o menos si usa o no ropa de marca.

Lo segundo es que casi nunca encuentro algo que me guste, porque lo que hay en las vitrinas es lo que "está de moda" y la moda se convierte en un uniforme de temporal. Claro que al fin de cuentas termino vistiéndome "normalito" (o eso creo yo, aunque Fabián dice que yo no me visto sino que me disfrazo) porque salirse de los esquemas es socialmente reprobado y cuando uno trabaja con gente, no se puede cambianr eso tan fácilmente.

Lo tercero es que detesto las tallas. Socialmente se le ha dado un valor a cada talla, pareciera que entre más pequeña sea la talla que uno use "mejor mujer se es" y más atractiva (como objeto sexual y comercial). Bajar de una talla a otra se celebra socialmente, la concebida frase de "cómo te ves de bien" significa bajaste de peso o no has subido, pero subir de talla se reprueba, y alguien, con  la prudencia colombiana femenina que nos caracteiza, lo hará saber. Y lo peor es que somos las mujeres las que más nos atacamos con eso, horror! La valoración positiva de la talla pequeña hará que una mujer robusta se embuta en un pantalón dos tallas menos, con lo cual se le saldrá la piel (con gorditos o no) sobre la línea del pantalón.

Otra cosa es que cuando uno sube una libra o un kilo de peso (o comiste un poco de más en el almuerzo familiar), el pantalón te lo recordará, porque a pesar de toda la tecnología tanto en los diseños como en las telas, los pantalones no son flexibles (y andar de sudadera, pues no aguanta).

Para terminar de darle palo al pantalón está el problema de la cintura que es un concepto que se ha perdido en la ropa por la moda desde hace más de una década. Los pantalones "descaderados" son un aburrimiento total, por un lado porque si no se tiene 14 años marcará algo que no debe (la barriguita, el banano..), por otro porque si uno se agacha o se acurruca, la pretina en la parte trasera descenderá de un modo descarado dejando expuesta la ropa interior o una ranura al estilo de alcancía. Además, está deformando las líneas naturales de nuestro cuerpo: La cintura se pierde, se obvia, se elimina! Hay una grandísima variedad de cuerpos y hay algunos a los que el descaderado les sienta regio, pero no es a la mayoría, solo caminad por la calle y verás. Así que muchas mujeres recurren a fajas (por no decir a cirugías) para que los pantalones le queden "como debe ser". Volvemos al corsé... por qué?? cómo  valoramos nuestro cuerpo y a nosotras mismas que nos sometemos a acciones tan antinaturales solo por vernos como lo dicta la moda?

Yo me vestí de niña casi completamente con ropa hecha sobre medidas, ropa hecha por mi madre. Cuando uno se pone una prenda de almacén casi nunca calza bien, le falta o le sobra así que... tratamos de acomodar nuestro cuerpo a los diseños, a la moda??? No debería ser así. La ropa no debería calificarnos, ni humillarnos, ni juzgarnos. Debería ser un elemento de identidad  y una parte funcional de nuestras vidas

Y para profundizar más sobre el tema pásense por este link, super recomendado.

10 comentarios:

Silvia dijo...

Qué estupenda reflexión, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Nosotras también nos "disfrazamos", ja ja ja. Algo que nos ayuda es no ver tele, parece que no pero menos bombardeo de la típica "mujer hollywood" que las hay en todo país, te cura un poco, a pesar del bombardeo en revistas en el súper. Eso y juntarme con mujeres de verdad ayuda.
De ahí mi tontería con Disney, para mí muchas de esas pelis tontitas son un precursor del lavado de cerebro y la presión desde niñas por una imagen de "perfección", pero claro, tampoco es que no veamos películas ni salgamos a la calle, ja ja ja. En nuestro círculo y sé que en el tuyo, hay mujeres de verdad, de canas (si las tienen), arrugas, y cuerpos bellos no perfectos asépticamente, sino que han parido, o que envejecen felices.
Gracias de nuevo y no, no te dejes juzgar por el pantalón.

Besos

Marvan dijo...

un post muy interesante de nuevo.
Yo ya hace siglos que no piso una tienda de ropa. Realmente nunca me ha gustado. Toda la ropa que tengo me la han regalado. Alucino a veces lo que se quitan de encima la gente. Solamente falta decir un poco por allí: "yo llevo ropa de segunda mano" y de repente la gente va diciendo: ¿Ah, quieres que te pase algo cuando hago limpieza?
Hombre, claro que sí!
Parece que hay gente que les da cosa preguntarte si quieres su ropa pero por otro lado cuando saben que te hacen un favor se sienten bien, y es verdad, a mi me hacen un favor tremendo.
Tengo el armario llenísimo de todo y no me ha costado ningún céntimo. Así también paso olimpicamente de las modas. Si me gusta me lo quedo, si no me gusta, lo doy a otro.

En los niños igual. Normalmente los niños son más fáciles que las niñas en esto, pero aquí como dice Silvia, nada de tele y ya cambia mucho. No sabemos ni los nombres de las marcas. Toda la ropa que llevan es regalada. A veces mi hijo mayor que ya entra en una edad complicada para esto me dice: mamá, me han dicho que este sweater es de .... (poner nombre de marca).
Y yo le digo: "ah, ¿y te parece ahora que va mejor o que es más bonito?"....

Creo que es importante educarles de bien pequeños en que unos pantalones tienen que estar cómodos y punto. Todo lo demás son tonterías de la industria de moda.

Yo me casé con un vestidito blanco, corto y sin nada de floripondios. Me costó baratito ;). Anda que iba a gastarme yo un dineral en un trasto de vestido que luego no me iba a poner nunca más en mi vida.
Esto sí, me compré un sombrero, me encantaba jejeje.

Nos dejamos llevar por normas que no sé quién nos los ha impuesto, pero poca gente las cuestiona o se rebela contra ello. Lástima que quizás irá bien una crisis para que la gente se de cuenta de que el pantalón del año pasado sirve igual.

No sé qué me pasa, pero hoy tengo el día de enrollarme en los comentarios.... debe de ser la calor ;).
Gracias pro esta reflexión Zinnia

Manuelita dijo...

vaya vaya a veces creía que era sólo yo la que me cuestionaba esas cosas, lo que debería ser funcional y no trascendental (comprar ropa) se vuelve un problema.

Buen post!!

Silvia dijo...

Marvan... yo tampoco gasto en ropa nada, me la regalan también... y como dices, de lo que la gente se desprende, ja ja ja.

Y sé que mis hijas no son muy mayores, pero de momento también es así, vivimos de lo que otros nos dan, y si no nos gusta o lo considero feo, inmodesto, lo tiro o paso a su vez, igual cuando ya no nos vale.
Es curioso pero como en todo, desde pequeños como dice Marvan es cuando hay que comenzar preferentemente a como dice enseñarles que la ropa es para estar cómodo, para sentirnos bien y disfrutar. Si nuestros hijos crecen con confianza en sí mismos será más difícil que vayan a ropa de marca para tratar de ganar aceptación. No digo que de adolescentes se pueda complicar la cosa, y que pueda que sea más fuerte la presión por vestir como otros...
En nuestro grupo de familias todos somos muy a nuestro aire, rebeldes en alguna manera, y vestimos todos de segunda mano, y nos disfrazamos como nos parece mejor, y de momento no hemos tenido grandes problemas con el querer cosas que ven en otros. Ojalá y siga así la vaina por muchos años, je je je.

Gladys dijo...

A proposito de lo que comentas, ayer le comentaba a mi esposo, que porque las personas siempre que subia de peso me decian como estaba de gorda y ahora que estoy comiendo saludablemente y haciendo ejercicio he reducido de peso considerablemente y muy pocas personas lo habian apreciado. Creo que como tu dices es un problema es el estereotipo de la mujer que se ha creado.

Zinnia Muñoz dijo...

Marvan, yo también creo que alejarse un poco del TV funciona. Pero cuando tienes unA adolescente en casa... no es tan fácil por más "lavado de cerebro" que le hayamos estado tratando de hacer por años, jejeje.

Aca la ropa de segunda no es muy buena, hay que buscar mucho, pero las prendas sí se rotan, especialmente en las familias, en la mía ya es Iryna la que le hereda a su tía o a su abuelita, jijijiji. Yo también sería feliz escarbando en uno que otro armario conocido de donde sé que sacan cosas, pero no me invitan, buaaa!

Manuelita, lo más bonito de la blogósfera es que uno nunca para de aprender; lo segundo más bonito es que nos encontramos con personas que comparten nuestras formas de pensar. Cuando creías que estabas solo, alguien aparece para hacerte compañía. Gracias por comentar.

Jajaja, a penas dicen ropa de segunda pienso en ti, Silvia ;) En esta casa las que nos disfrazamos somos las mujeres; si vieran las pintas que se ponen las chicas y las combinaciones de colores que hacen...!!!! Ahí no me meto, que se pongan lo que quieran si con ello se sienten bien (y creo que ambas se sienten divinas! jejeje) Ah! pero esperen que vean a Líam con la ropa que le estoy haciendo... otro que se va a disfrazar, y lo mejor es que le encanta.

Ay Gladys! La gente es la embarrada. A mí lo que me da rabia es que ¿con qué derecho se menten a decirle a uno que esta flaca o gorda? No le van a pagar a uno ni la comida, ni el gimnasio, ni la ropa. Si la gente no es capaz de decir una cosa bonita de uno, pues con mayor razón que se quede callada y no diga nada desagradable. Lo otro es que sin importar cuál sea la forma de nuestro cuerpo deberíamos ser aceptadas y amadas, primero por uno mismo, luego por nosotras mismas entre mujeres y luego por los hombres.

Gracias a todas por sus comentarios. Y si no han pasado por el link que recomendé, háganlo, por favor. La verdad, vale la pena. Un abrazo.

Jann dijo...

de acuerdo, pienso igual, me da risa que nos parezcamos tanto, jajaja
el link esta buenisimo,

la relación con el velo es innegable

gracias

Zinnia Muñoz dijo...

Yo llevo tiempo dándole vueltas a lo del pantalón, tú fuieste la que me hisicte ver claramente lo de la cintura ;)

Y viste el video de la niña musulmana? Muy bueno...

Laura Martínez Hortal dijo...

Muy buena reflexión. Se tendría que volver a la ropa a medida.
Un abrazo

Zinnia Muñoz dijo...

Hola Laura, bienvenida!
Yo no digo que el pret a porter sea "malo" pero la ropa a medida tiene su "sabor" que la ropa de línea no. El pret a porté nos ha hecho acceder facilmente a la ropa, lo cual es bueno, pero también ha armado en nuestra cabeza un cuento raro como si tener mucha ropa y de moda sea tener mejor calidad de vida. Hay que estar comprando todo el tiempo o no estás en na. Más cuando tienes una adolescente en casa.

Precisamente el otro día le hacía la reflexión a Iryna de que antes la gente tenía básicamente tres mudas de ropa: una de diario, una para el colegio (o los oficios varios) y la de los domingos, y que eso era suficiente. Y le preguntaba: ¿cuántos pantalones tienes tú? Son más de tres, verdad? Así que en la práctica son suficientes.

A mi manera de ver, la ropa hecha a la medida tiene varias cosas: 1- Es casi siempre más costosa, lo cual lleva a que la valoremos más, pero es también mejor elaborada, con buenos acabados y buen corte. 2- Nos queda bastante bien porque se adapta a nuestro cuerpo sin importar qué medidas tengamos. 3- Las tallas no existen así que se evitan complejos. 4- Procuramos comprar buenos materiales para que nos duren dado el esfuerzo y el costo que implica. 5- Reduce el número de prendas en el armario porque todas las que tenemos nos quedan bien. Con la ropa comprada terminamos muchas veces con cosas que no nos gustan pero que tenemos porque es lo que se consigue y probamos diferentes modelos a ver si alguno nos queda cómodo y se nos ve bien.

La ropa en serie es fácil y rápida, pero cuáles son sus costos?