miércoles, 31 de marzo de 2010

Reflexión

A nuestros padres les dijeron que estudiaran para tener un buen trabajo y un buen futuro. Y a muchos les funcionó, ascendieron económica y socialmente y a nosotros, sus hijos, nos dieron una mejor calidad de vida que la que ellos tuvieron en sus mejores momentos de infancia y juventud. Así que nos dieron la misma fórmula, pero a nosotros no nos funcionó. Salimos de la universidad y nos encontramos frente a un alto muro que nos pide cartones y cartones para poder acceder a cualquier puesto decente y bien remunerado en nuestra profesión. Entonces vienen las especializaciones, maestrías, diplomados y doctorados, mucho tiempo y mucho dinero. Y a veces ni siquiera esto es suficiente. Muchos profesionales de diversas áreas están manejando taxi y trabajando en oficios para los que no requieren titulación. Y los que no toman estos trabajos engrosan las filas de desempleados con la esperanza de algún día conseguir el trabajo de sus sueños.

Vemos con preocupación que a los chicos cuando se van a graduar del cole les inyectan la idea de estudiar una carrera universitaria (nunca tienen en cuenta las carreras técnicas). Así que cada día hay más profesionales desempleados porque la economía no da para tanto, o debido a tanta oferta de profesionales, como los médicos, son sobreexplotados y mal pagados. Y queda la pregunta en el aire, tanto esfuerzo, tanto estudio y tanto cartón para qué.

Con las cosas como están hay que ser creativos, recursivos y aprender muchas cosillas para poder andar y vivir en el mundo actual. Eso nos ha funcionado a nosotros, sabemos muchas cosas, desde construir una cama  hasta armar un proyecto con todas las de la ley. Cada conocimiento adquirido ha sido útil y rentable en algún momento. Nos ha dado la opción de inventarnos nuestros trabajos y lo hemos disfrutado.

Queremos que nuestros hijos se encuentren en las cosas que decidan hacer, que decidan estudiar, que sean felices con lo que hacen y que tengan la habilidad creadora para hacer de eso que disfrutan una base económica que les permita vivir. Que el sueño se haga realidad y no en un papel sino en la vida.

5 comentarios:

Sandra y Javi dijo...

Muy buena reflexión, estoy totalmente de acuerdo.un saludo

Silvia dijo...

Yo también, lo escribiste muy bien dicho y con mucha inteligencia.

Zinnia Muñoz dijo...

Gracias Sandra y Silvia. Un saludo

Desdemicordilleradelosandes dijo...

Zinnia , estabas hablando de mi ...ajjaja , tu reflexion sobre estudiar y ser profesional y encontrar malos trabajos , fue mi realidad y como comentas seguir un megister , especializacion , doctorado uff ¿¿cuando parar??
por eso nuestra opcion homeschool , no queremos esa vida a nuestros hijos.
abrazos

Zinnia Muñoz dijo...

Eso mismo. El saber hacer es más importante que un cartón... Lo contrario es realmente patético, porque tener un cartón y no saber hacer es terrible pero cierto. Miremos cuántos médicos y profesores, con todos sus cartones, no tienen ni idea de su profesión y como perjudican a muchas personas con su ignorancia.