lunes, 25 de octubre de 2010

Gateos en la educación casera

Como les contaba anteriormente, abandonamos los planes académicos por un tiempo. Por una parte yo tenía mucho trabajo extra casa, por otro había muchos roces entre los dos mayores y por otro los chicos no estaban cumpliendo con sus compromisos hogareños. Han pasado casi dos meses desde aquello y ha sido bueno para todos (o eso pienso yo). Poco a poco le han ido cogiendo el ritmo a sus respectivas responsabilidades y la cosa está marchando mejor. Las relaciones entre los chicos son como el mar, a veces tan tranquilo que ni hacen ruido y otras que parecen todo un tsunami. Bueno, pues tampoco se le pueden pedir peras al olmo, al mono le encanta ver rabiar a sus hermanas e Iryna está entrando en plena adolescencia.

El caso es que todo está fluyendo mejor. Una cosa de la que ellos mismos se han dado cuenta es que cuando hacen las cosas que les corresponde les queda mucho tiempo para hacer otras y que cuando cumplen con sus responsabilidades la vida en la casa funciona mucho mejor.

Así que retomamos las actividades "académicas" con los dos mayores. Nos sentamos un día los tres y organizamos un horario que se adapta a la realidad de cada uno y de nuestra familia, con sus tiempos y necesidades. Planeamos franjas de actividades, en las que diariamente tienen varios espacios para lo "académico" con algunas cosas que ellos han elegido y con otras que padres y abuelos consideramos importantes, como las matemáticas. Y hasta el momento está funcionado bastante bien porque al ser flexible se adapta a los cambios de rutina y a cosas imprevistas.

Un problema que tenía con ellos es que al no tener claro qué hacer o cuándo hacer se les escapaba el tiempo tanto para lo formal como para el ocio creador, así como por olvido o negligencia, al dejar una tarea sin terminar entorpecían el trabajo de los otros.

A pesar de ser un horario y decir "de 6:30 a 730 am  hay que bañarse, vestirse y tender la cama" "de 8-9am desayuno" no lo siento (al menos yo) con la rigidez de los horarios del cole (que si se pasan de tiempo no hay tragedia, no hay castigo, hay reflexión del por qué pasó). En sus franjas de estudio tienen libertad de elegir qué hacen primero y qué despues. Si se cansan de una cosa, cambian, y siempre hay espacio para algo nuevo.

Lo ideal para mí es que no hubiera necesidad de pegar el horario en la puerta del cuarto pero no sabían qué hacer con su tiempo y esto les ha ayudado. Espero que en un futuro puedan organizarse solitos y considero que ese es un aprendizaje valiosísimo; es muy fácil hacer "caso", que un colegio, un profesor o un jefe te digan qué y cuándo hacer, pero tomar las riendas de tu vida, decidir qué sí y qué no, cuándo hacerlo o dejarlo es algo que nos hace crecer.

4 comentarios:

Silvia dijo...

Así es, las cosas van mejorando, nunca perfectas pero el tiempo y el trabajo invertido va dando frutos, cómo no. Y creo que aunque los ves mayores aún son pequeños y muy nuevos en esto. Es muy normal y razonable que necesiten su papelito.
Mira, si era yo amigüita con 30 añazos cumplidos y recién casada, y no sabía qué hacer con mi tiempo...me dice Steve que recuerda cómo le mareaba porque esperaba que él me planeara la agenda. Él que siempre ha sabido cómo estar ocupado en sus asuntos a solas, y yo que no sabía estar sin gente, sin el horario del trabajo, sin hacer algo con amigas, salir con mi marido...en una palabra, esa independencia y autonomía ya vendrá. Y ahora con ese horario flexible pero horario, ya verás cómo retoman el hilito de sus estudios dentro de las nuevas (y siempre en constante cambio y reafirmación), rutinas caseras.
Enhorabuena y nos cuentas. Y a ver si ya que Ana volvió y todo nos podemos escuchar el próximo martes.
BEsitos,

Zinnia Muñoz dijo...

Si, eso de manejar el tiempo es cosa seria para todos, pero algo indispensable para la vida.

Un abracito Silvia

educandoenlacasa dijo...

Me estas dando pistas para el próximo año. Me pasa que de pronto no concretan sus ideas, las cuales son buenísimas. Creo que seguiré tus pasos.
Por acá también tengo una adolescente y puede llegar a ser tedioso algunas veces.

Zinnia Muñoz dijo...

Una de las cosas que más valoro de la blogósfera es que podamos compartir nuestras vivencias reales del día a día y que eso nos sirva para ayudarnos en este que hacer de la educación casera. Qué grato Andrea que te sirva un poquito de lo que nos pasa, de lo que escribo. Salud por ello!